Gunitado vs hormigón encofrado: qué sistema elegir para tu piscina
Diferencias reales entre piscina gunitada y piscina de hormigón encofrado: geometría, plazos, terreno y cuándo conviene cada técnica.
Cuando hablamos de piscina de obra en España, casi siempre nos referimos a dos sistemas: hormigón armado encofrado o gunitado (hormigón proyectado). Ambos son estructurales y duraderos; la diferencia está en cómo se ejecuta el vaso y qué geometrías permiten.
El encofrado consiste en montar moldes, armar el acero y verter hormigón de alta resistencia. Es excelente para vasos rectos, grandes dimensiones y terrenos con empuje elevado. Facilita el control de espesores en muros verticales y es habitual en piscinas comunitarias u hoteleras.
El gunitado proyecta el hormigón a alta velocidad sobre una malla de acero previamente montada. Compacta el material capa a capa y permite curvas, formas orgánicas, bordes infinity y adaptación a pendientes sin grandes movimientos de tierras adicionales.
En orografías como las de Granada, la Costa Tropical o la Axarquía, el gunitado suele ser la opción más eficiente cuando la parcela tiene desnivel o se busca un diseño libre. El encofrado gana cuando la geometría es ortogonal y el proyecto prioriza muros de gran espesor calculados para cargas específicas.
En ambos casos el cálculo debe hacerse conforme al Código Estructural vigente, con atención a la clase de exposición del vaso (habitualmente XD2 en piscinas) y a la impermeabilización posterior, que es independiente del sistema estructural.
En NereoPools dominamos las dos técnicas y elegimos la más adecuada tras el estudio de la parcela, el diseño deseado y el presupuesto. No hay un sistema universalmente mejor: hay un sistema correcto para cada proyecto.
