Mantenimiento de la piscina en verano: checklist para Andalucía
Pauta práctica de filtrado, química del agua y prevención de algas para los meses de calor intenso en el sur de España.
En Andalucía, el verano multiplica la evaporación, la carga de bañistas y la radiación UV. Un mantenimiento que funciona en abril se queda corto en julio si no se ajustan filtrado y química.
Como regla orientativa, el filtrado diario debe renovar el volumen del vaso según su tamaño y uso; en plena temporada es habitual aumentar las horas de bomba, especialmente en las horas centrales de calor y tras un uso intensivo.
Controla el pH entre valores habituales de confort y eficacia del desinfectante (alrededor de 7,2–7,6). Un pH alto reduce drásticamente la eficacia del cloro y favorece agua turbia y algas, aunque añadas producto cada día.
Mantén el desinfectante residual dentro de los rangos recomendados para tu sistema (cloro libre o equivalente en cloración salina). Tras tormentas de polvo o fiestas con muchos bañistas, conviene un tratamiento de choque y un cepillado de paredes.
Limpia skimmers, prefiltro de bomba y fondo con regularidad. En zonas de vegetación o polen, la carga orgánica sube muy rápido y satura el filtro si no se enjuaga o lava a contracorriente cuando sube la presión.
Si vas a ausentarte varios días, programa filtrado automático y deja productos estabilizados según tu sistema, o contrata una visita de mantenimiento. Prevenir un agua verde cuesta mucho menos que recuperarla a mitad de agosto.
