Piscinas infinity: cómo se construyen y qué las hace posibles
Descubre la ingeniería detrás de las piscinas infinity: el papel del gunitado, el sistema de recirculación y los requisitos de la parcela.
Pocas tipologías de piscina generan tanto impacto visual como la piscina infinity: esa lámina de agua que parece fundirse con el horizonte, muy buscada en parcelas con vistas al mar, a un valle o a la costa mediterránea de Málaga y Almería. Detrás de ese efecto hay una solución de ingeniería muy concreta.
El principio técnico es sencillo de explicar y complejo de ejecutar: uno de los bordes se construye ligeramente por debajo del nivel general del agua, permitiendo que esta se desborde de forma controlada hacia un canal de recogida oculto, desde donde se recircula al vaso principal.
Para que el efecto sea perfecto, ese borde desbordante debe ejecutarse con precisión milimétrica en toda su longitud. Cualquier desnivel, aunque sea de pocos milímetros, se traduce en un desbordamiento irregular. Por eso el gunitado es la técnica preferida: permite ajustar la pendiente del borde con más control que el encofrado tradicional.
La ubicación de la parcela también es determinante. Una infinity necesita un desnivel real hacia el paisaje —mar, valle o jardín en cota inferior— para que el efecto funcione. En una parcela completamente llana sin vistas, el borde desbordante pierde gran parte de su impacto, aunque sigue siendo una solución estética válida.
El sistema de recirculación requiere un depósito de compensación (balsa de recirculación) capaz de absorber el volumen desbordado sin que la piscina principal pierda nivel de forma perceptible. Su cálculo depende de la longitud del borde y del caudal de la bomba.
Otro punto crítico es el revestimiento del canal de recogida: al estar en contacto constante con agua en movimiento y expuesto a la intemperie, necesita impermeabilización y mantenimiento específicos, porque cualquier filtración ahí es más difícil de detectar que en el vaso principal.
Una piscina infinity bien ejecutada combina diseño cuidadoso de la parcela, gunitado de alta precisión y recirculación bien calculada. Cuando estos tres elementos se alinean, el resultado es una de las experiencias visuales más espectaculares que puede ofrecer una piscina residencial.
