Los 7 errores más comunes al impermeabilizar una piscina
Repasamos los fallos técnicos más habituales en la impermeabilización de piscinas y cómo evitarlos para no sufrir filtraciones futuras.
La impermeabilización es la fase más determinante de cualquier piscina y también una de las más frecuentemente mal ejecutadas. Tras años inspeccionando piscinas con filtraciones en Granada, Málaga y Almería, estos son los errores que más se repiten.
El primer error es no preparar correctamente el soporte antes de aplicar el sistema impermeabilizante. Cualquier resto de polvo, grasa o material suelto sobre el hormigón compromete la adherencia de la membrana, por muy buena que sea la calidad del producto.
El segundo error es ignorar las juntas de dilatación. El hormigón se mueve con los cambios de temperatura; si la impermeabilización no contempla esos movimientos con juntas elásticas específicas, la membrana termina fisurándose.
El tercer error es un tratamiento insuficiente de los pasamuros: los puntos donde skimmers, boquillas de retorno o iluminación atraviesan el vaso son, en nuestra experiencia, el origen de una gran parte de las filtraciones. Requieren collarines y sellados elásticos específicos.
El cuarto error es aplicar el sistema sin verificar las pendientes del fondo hacia los sumideros. Una contrapendiente acumula suciedad, dificulta el vaciado y genera zonas de humedad que degradan el revestimiento.
El quinto error es usar materiales no certificados para uso en piscinas, especialmente PVC o poliuretanos de baja calidad que se degradan con cloro y radiación UV.
El sexto error es no realizar pruebas de estanqueidad antes de dar por finalizada la obra. Un llenado controlado de 48–72 horas permite detectar filtraciones antes del revestimiento final o la puesta en marcha.
El séptimo error es la falta de mantenimiento preventivo: incluso la mejor impermeabilización necesita revisiones periódicas de juntas y membrana para anticipar reparaciones antes de que haya una filtración activa.
