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Impermeabilización

Reformar una piscina antigua con filtraciones: por dónde empezar

Diagnóstico, vaciado, reparación de soporte e impermeabilización: el orden correcto para recuperar una piscina que pierde agua.

Equipo Técnico NereoPools 8 de enero de 2026 1 min de lectura

Una piscina que pierde más de 1–2 cm de agua al día, sin evaporación justificada por calor o viento, suele tener una filtración activa. En piscinas antiguas de Andalucía es un problema frecuente tras décadas de uso, movimientos del terreno o impermeabilizaciones deficientes.

El primer paso es el diagnóstico: localizar si la pérdida viene del vaso, de los pasamuros, del circuito hidráulico o de la sala técnica. Actuar a ciegas —por ejemplo, cambiar solo el liner sin reparar fisuras— suele alargar el problema.

Después hay que vaciar y preparar el soporte: picado de zonas sueltas, sellado de grietas, regularización de pendientes y tratamiento de encuentros con skimmers, focos y retornos. Sin esa base, cualquier sistema nuevo falla antes de tiempo.

Solo entonces se elige el sistema impermeabilizante: PVC armado cuando se busca una barrera independiente; poliuretano en geometrías complejas; cementoso cuando el acabado final será cerámico o pétreo.

La reforma es también el momento ideal para renovar maquinaria ineficiente, actualizar la cloración o mejorar la iluminación. Aprovechar el vaciado evita una segunda intervención años después.

Si tu piscina pierde agua o muestra manchas de humedad en el vaso o el jardín colindante, te conviene una inspección técnica antes de la temporada. En NereoPools diagnosticamos el origen y proponemos la solución de impermeabilización con garantía de estanqueidad por escrito.

#reforma de piscinas#filtraciones#impermeabilización